- dos -
El día de hoy, esta imagen apareció mientras miraba de reojo las historias diarias de mis amistades cercanas en una muy popular red social. Me gustó sí, y sin embargo, también, me hizo cuestionar algunos puntos.
La pregunta más importante que me hice, fue la siguiente: ¿cuándo efectivamente el momento es el adecuado, vamos a estar preparados?, y es que, este es entonces el trabajo más importante por realizar, el que es diario e infinito.
Es muy fácil querer pensar que sí, sin embargo, alguna vez les ha sucedido que querían mucho algún artículo de consumo, como un par de zapatillas deportivas nuevas, un refrigerador más poderoso, una guitarra eléctrica azul, un helado de galleta y cuando el universo te lo otorga, pierde inmediatamente su encanto. Si se pueden identificar con este sentimiento, pues podemos maximizar la hipótesis de que, si atraigo un cambio radical a mi estilo de vida, ¿realmente voy a tener el compromiso, la pasión, la paciencia y la determinación para hacerlo funcionar en el largo plazo?, y es que cuando involucramos ya no cosas materiales, sino, a otro ser humano, estos temas son pilares, y como siempre, el filtro del autoconocimiento es fundamental.
Esto lo digo pensando, también en un mantra de vida para mí, y es eso de “saber que nada es para siempre y aceptar”, por lo que, cuando le pido al universo algo, cuando me ha llegado, he hecho un trabajo consiente por regar esa semillita a diario, de no olvidarse que sin atención, toda planta se marchita, que la comunicación efectiva es la llave del éxito y que también, hay que saber aceptar cuando algo no está para uno, sin apegarse, más bien dejando que sea libre. Acá me refiero a proyectos laborales, emprendimientos, amistades, lugares, y cuanto tema más puedan imaginar, contento también, de saber que si algo si funciona para mí, lo he podido nutrir, y que mis propios proyectos laborales, emprendimientos, amistades, lugares y cuanto tema más puedan imaginar, han sido especialmente longevos, la última década al menos de mi vida, pues como todo, mucho ha sido aprender en el camino donde está el bien, donde está el mal.
Esto es una invitación entonces, a no dejar nunca de atraer lo que
queremos, con la consigna de que no necesitamos probar nada a nadie más que a
nosotros mismo, y que cuando el momento llega, vamos a estar a la altura de la
situación, día-a-día, porque cuando nos llega lo que atraemos, lo debemos
defender con toda el alma, claro está, hasta que la lógica y la experiencia prueben
que no es lo más adecuado para nosotros…y puede que esto nunca suceda, al contrario, cada vez las
raíces sean más y más fuertes. Entonces, de nuevo, no lo den por sentado, más bien cuiden bien de su jardín.
Sigan sus instintos, y no dejen de hacer el trabajo diario de crecer en amor, hacia ustedes y hacia quienes estén cercanos, pues entre mejor estemos nosotros mismos, mejor van a estar quienes nos rodean.

Comentarios
Publicar un comentario